Talleres de Perico es finalista
El fútbol volvió a dar muestras porque es el deporte más hermoso del mundo, ratificando la famosa frase del periodista Dante Panzeri, quien reflexionó una vez que “el fútbol es la dinámica de lo impensado”, frase que quedó inmortalizada para la eternidad.
Zapla tenía en sus manos el pasaporte a la final, era más que su rival, ganaba 2 a 0 y no pasaba sobresaltos. Todo indicaba que rompía el maleficio de las semifinales, instancia que jamás pudo superar en esta novata competencia. Sin embargo el karma continúa, se le escurrió entre las manos una chance inmejorable para llegar al partido decisivo.
Todo arrancó con un “Merengue” dominador de las acciones y con aproximaciones al arco de De Giorgi, aunque abusaba de los centros buscando la tentadora cabeza del “Gigante” Nicolás Alonso.
En medio del dominio de Zapla, Talleres se las ingenió para incomodar al arquero Vallejos, fue cuando un mal rechazo de Solís le quedó al “Tata” Vera, quien de sobre pique empalmó su remate, provocando una espectacular volada del golero “merengue” que arrojó el balón al tiro de esquina.
El elenco siderúrgico respondió con cabezazo de Alonso de “palomita” que reventó el travesaño. En una posterior jugada, Pedro Santillán se encontró el balón en el área chica y no pudo darle dirección desviando su remate.
Así se esfumaron los primeros 45 minutos, prevaleciendo la paridad, aunque con más posesión y claridad por parte de los dirigidos por Salvador Monaco.
En el complemento, de arranque se plasmaría ese predominio en el resultado, ya que dejaba de abusar en la búsqueda del juego aéreo de Alonso, sino que apostaría por el juego elaborado, teniendo como actores principales a Agustín Duran y Luis Stopiñan, quienes con el correr de los minutos serían justamente los autores de los goles en los primeros quince minutos de la segunda etapa.
Crecía Stopiñan con su fútbol y Zapla, que ganaba 2 a 0, jugaba lejos de su arquero, todo indicaba que esta vez el único grande sin ganar la Copa Jujuy podía llegar a la final y conseguir el galardón que ya tienen Talleres y Gimnasia en sus vitrinas.
Pero esto es fútbol. Una ingenuidad de “Coco” Iturbe, quien reaccionó mal ante un fallo arbitral, dejó a Zapla con 10. Eso no cambió la esencia del partido, ya que Talleres no lograba aprovechar el hombre de más que tuvo solo 10 minutos, ya que después vio la roja Domínguez y ambos volvieron a quedar en igualdad de condiciones.
En una jugada aislada, el recientemente ingresado Ferri Oña bien ubicado encontró un centro y de cabeza descontó.
Ahí fue que el partido tomó un giro de 180 grados, Monaco desarmó el equipo, sacó a Stopiñan que era la gran figura del encuentro y armó línea de 5 defensores, cedió protagonismo y la formación se llenó de juveniles, con poca experiencias en instancias decisivas y ante un rival que nunca está muerto.
Fue el punto de inflexión, Talleres se dio cuenta y aprovechó. Maxi López y Rivero, quienes hasta ese momento no habían podido tomar las riendas, lo hicieron, el “Tata” Vera empezó a tener espacios ante un rival replegado y se fue a la carga.
Sin encontrar el gol por virtudes propias, lo logró al aprovechar las falencias del rival. Primero fue la igualdad cuando un remate de afuera parecía controlado por Vallejos, el arquero dejó boyando la esférica que empujó Tiago Segovia para desatar la primera gran explosión en la tribuna del “Expreso”.
Pero al clásico le quedaba una emoción, fue cuando ya transcurría el séptimo y último minuto de descuento, un centro cruzado al área de Zapla que el ingresado Genovese, en el afán de rechazar, de “palomita” descolocó al arquero y batió su propia meta, para desatar ahora si la locura en la tribuna de Talleres que va por su segunda Copa Jujuy, tras haber conseguido la de 2019.
El encuentro final será ante otro equipo de Perico, La Mona 44, que todavía no tiene dos años desde su afiliación al fútbol federado y buscará dar la sorpresa el 23 de Agosto en el Estadio de Gimnasia.



