El Carmen Básquet cerró una histórica participación en la Liga Federal
El Carmen Básquet perdió la serie pero ganó algo que no aparece en ninguna planilla. Tokio de Posadas se impuso 65 a 55 en el tercer partido de playoffs en el Microestadio Marcelino Palentini y cerró la llave 2 a 1 para seguir avanzando en la Liga Federal. El equipo carmense quedó eliminado pero lo hizo con el estadio de pie y con el respeto de todo el básquet argentino.
El partido tuvo la dureza de las noches grandes. Tokio, equipo con experiencia y oficio, manejó mejor el cierre y se fue abriendo en el último cuarto con un parcial de 21 a 13 que terminó de definir el encuentro. Los parciales completos —19-16, 11-16, 12-12 y 13-21— muestran un El Carmen que compitió de igual a igual durante tres cuartos antes de que el físico y la jerarquía rival terminaran inclinando la balanza.
Pero leer esta eliminación solo desde el resultado sería un error. El Carmen Básquet llegó a esta instancia después de una campaña que superó cualquier expectativa inicial: invicto en la Conferencia NOA con 14 victorias consecutivas y protagonista de una serie de playoffs ante un rival de otra categoría de experiencia. Para un proyecto debutante en la Liga Federal, eso ya es una página enorme.
Detrás de esa campaña hay una decisión política concreta. El intendente Víctor Hugo González apostó al deporte como herramienta de desarrollo municipal y el básquet fue el vehículo: infraestructura propia con el Microestadio Palentini, acompañamiento institucional sostenido y un proyecto que no apuntó solo al resultado deportivo sino a la formación de chicos, la contención social y la construcción de identidad colectiva. Partido a partido, el Palentini se llenó de familias, el proyecto creció y una ciudad de poco más de 20 mil habitantes se instaló en el mapa nacional del deporte. Tras la eliminación, González ratificó la continuidad del camino con una frase que resume el espíritu de lo construido: «vamos por más».
Tokio avanza y merece reconocimiento. Pero El Carmen deja algo que no se mide en victorias: deja una ciudad en la vidriera nacional y la certeza de que cuando hay proyecto, comunidad y decisión, los sueños empiezan a tomar forma.


