Pellerano destacó el coraje del plantel tras la remontada
Hernán Pellerano rescató la respuesta anímica de Gimnasia de Jujuy, que logró igualar un partido que se le había puesto cuesta arriba ante San Martín de Tucumán. El entrenador reconoció que el desarrollo no se dio como lo había imaginado, pero destacó la capacidad del equipo para corregir el rumbo y terminar sumando un punto que, según consideró, “será importante en el futuro”.
En la conferencia de prensa, el DT explicó que el plan inicial apuntaba a encontrar espacios y superar al rival en la mitad de la cancha. Sin embargo, San Martín se impuso en ese sector y complicó el funcionamiento del Lobo. “Uno sueña un partido y no sale, pero después lo que pensé que podía pasar durante el entretiempo pasó. Esto es lo que tiene el fútbol: sería hermoso que todo lo que imaginamos suceda, pero muchas veces no pasa y sobre la marcha tenés que ir corrigiendo”, expresó.
Pellerano valoró especialmente el carácter de sus dirigidos, que no bajaron los brazos pese a estar dos goles abajo. “La verdad que, más allá de eso, el coraje de los jugadores ante una situación incómoda, cuando vas perdiendo 2 a 0 y terminás empatando, es para destacar”, señaló. Incluso sostuvo que, por lo ocurrido en el cierre, si el encuentro debía tener un ganador, “deberíamos haber sido nosotros”.
El entrenador también fue consultado por la decisión de afrontar el compromiso sin un delantero de área como referencia y explicó que cada partido exige un análisis particular, tanto en el sistema como en el plan de juego. En ese sentido, aclaró que la elección no respondió únicamente al buen rendimiento mostrado ante Deportivo Maipú, sino a la intención de aprovechar los espacios entre los centrales y los laterales rivales, con las características de Gallardo y Molina.
“Propusimos un tres contra tres en el medio. Ellos tienen buenos jugadores y nosotros también, pero se nos impusieron en la mitad de la cancha y en esta categoría, cuando te ganan el mediocampo, se hacen dueños del partido”, analizó. Aun así, recordó que Gimnasia tuvo una oportunidad para empatar cuando perdía por 1 a 0, antes de recibir el segundo tanto.
En el descanso, el cuerpo técnico decidió volver al esquema que había utilizado durante buena parte del torneo, el 4-3-2-1, una disposición con la que el equipo se sintió más cómodo y pudo encontrar mejores respuestas.
Más allá de las dificultades que presentó el encuentro, Pellerano puso en primer plano la fortaleza colectiva que permitió cambiar la historia. El mensaje del técnico quedó sintetizado en una frase: “Cuando las ideas del entrenador no salen, te sostienen las energías del plantel”. Para el Lobo, el empate no solo significó sumar, sino también reafirmar la capacidad de reacción de un grupo que sigue trabajando con la mira puesta en el objetivo.


